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lunes, 8 de agosto de 2016

El Credo de San Atanasio


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EL CREDO DE SAN ATANASIO 

Todo el que quiera salvarse, debe ante todo mantener la Fe Universal. El que no guardare ésta Fe íntegra y pura, sin duda perecerá eternamente. Y la Fe Universal es ésta: que adoramos a un solo Dios en Trinidad, y Trinidad en Unidad, sin confundir las Personas, ni dividir la Sustancia. Porque es una la Persona del Padre, otra la del Hijo y otra la del Espíritu Santo; mas la Divinidad del Padre, del Hijo y del Espíritu es toda una, igual la Gloria, coeterna la Majestad. Así como es el Padre, así el Hijo, así el Espíritu Santo. Increado es el Padre, increado el Hijo, increado el Espíritu Santo. Incomprensible es el Padre, incomprensible el Hijo, incomprensible el Espíritu Santo. Eterno es el Padre, eterno el Hijo, eterno el Espíritu Santo. Y, sin embargo, no son tres eternos, sino un solo eterno; como también no son tres incomprensibles, ni tres increados, sino un solo increado y un solo incomprensible. Asimismo, el Padre es Dios, el Hijo es Dios, el Espíritu Santo es Dios. Y sin embargo, no son tres Dioses, sino un solo Dios. Así también, Señor es el Padre, Señor es el Hijo, Señor es el Espíritu Santo. Y sin embargo, no son tres Señores, sino un solo Señor. Porque así como la verdad cristiana nos obliga a reconocer que cada una de las Personas de por sí es Dios y Señor, así la religión Cristiana nos prohibe decir que hay tres Dioses o tres Señores. El Padre por nadie es hecho, ni creado, ni engendrado. El Hijo es sólo del Padre, no hecho, ni creado, sino engendrado. El Espíritu Santo es del Padre y del Hijo, no hecho, ni creado, ni engendrado, sino procedente. Hay, pues, un Padre, no tres Padres; un Hijo, no tres Hijos; un Espíritu Santo, no tres Espíritus Santos. Y en ésta Trinidad nadie es primero ni postrero, ni nadie mayor ni menor; sino que todas las tres Personas son coeternas juntamente y coiguales. 

De manera que en todo, como queda dicho, se ha de adorar la Unidad en Trinidad, y la Trinidad en Unidad. Por tanto, el que quiera salvarse debe pensar así de la Trinidad. Además, es necesario para la salvación eterna que también crea correctamente en la Encarnación de nuestro Señor Jesucristo. Porque la Fe verdadera, que creemos y confesamos, es que nuestro Señor Jesucristo, Hijo de Dios, es Dios y Hombre; Dios, de la Sustancia del Padre, engrendado antes de todos los siglos; y Hombre, de la Sustancia de su Madre, nacido en el mundo; perfecto Dios y perfecto Hombre, subsistente de alma racional y de carne Humana; igual al Padre, según su Divinidad; inferior al Padre, según su Humanidad. Quien, aunque sea Dios y Hombre, sin embargo, no es dos, sino un solo Cristo; 
uno, no por conversión de la Divinidad en carne, sino por la asunción de la Humanidad en Dios; uno totalmente, no por confusión de Sustancia, sino por unidad de Persona. Pues como el alma racional y la carne es un solo hombre, así Dios y Hombre es un solo Cristo; El que padeció por nuestra salvación, descendió a los infiernos, resucitó al tercer día de entre los muertos. Subió a los cielos, está sentado a la diestra del Padre, Dios Todopoderoso, de donde ha de venir a juzgar a vivos y muertos. A cuya venida todos los hombres resucitarán con sus cuerpos y darán cuenta de sus propias obras. Y los que hubieren obrado bien irán a la vida eterna; y los que hubieren obrado mal, al fuego eterno. 
Esta es la Fe Universal, y quien no lo crea fielmente no puede salvarse. AMEN 

El Credo Atanasiano

(Explicación)
vaticanocatolico.com
El Credo Atanasiano es uno de los credos más importantes de la fe católica. Él contiene un hermoso resumen de la creencia católica sobre la Trinidad y la Encarnación, que son los dos dogmas fundamentales del cristianismo. Antes de los cambios en la liturgia de 1971, el Credo Atanasiano, que consiste en 40 declaraciones rítmicas, había sido usado en el oficio dominical por más de mil años. El credo Atanasiano establece la necesidad de creer en la fe católica para la salvación. Él cierra con las palabras: “Ésta es la fe católica y el que no la creyere fiel y firmemente, no podrá salvarse”. Este credo fue compuesto por el mismo gran San Atanasio, como lo confirma el Concilio de Florencia.
Papa Eugenio IV, Concilio de Florencia, sesión 8, 22 de noviembre de 1439, ex cathedra: “Sexto, ofrecemos a los enviados esa regla compendiosa de la fe compuesta por el bendito Atanasio, que es la siguiente:
  “Todo el que quiera salvarse, ante todo es menester que mantenga la fe católica; y el que no la guardare íntegra e inviolada, sin duda perecerá para siempre.
  “Ahora bien, la fe católica es que veneremos a un solo Dios en la Trinidad, y a la Trinidad en la unidad; sin confundir las personas ni separar las sustancias. Porque una es la persona del Padre, otra la del Hijo y otra la del Espíritu santo; pero el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo tienen una sola divinidad, gloria igual y coeterna majestad. (…) Y en esta Trinidad, nada es antes o después, nada mayor o menor, sino que las tres personas son entre sí coeternas y coiguales, de suerte que, como antes se ha dicho, en todo hay que venerar lo mismo la unidad en la Trinidad que la Trinidad en la unidad. El que quiera, pues, salvarse, así ha de sentir de la Trinidad.
  “Pero es necesario para la eterna salvación creer también fielmente en la Encarnación de nuestro Señor Jesucristo (…) hijo de Dios, es Dios y hombre. (…) Ésta es la fe católica y el que no la creyere fiel y firmemente, no podrá salvarse[1].
La definición anterior del Credo Atanasiano en el Concilio ecuménico de Florencia significa que este credo cumple los requisitos de un pronunciamiento de la Cátedra de San Pedro (una declaración ex cathedra). Negar lo que se profesa en el Credo Atanasiano es dejar de ser católico. El credo declara que el que quiera salvarse tiene que mantener la fe católica y creer en la Trinidad y en la Encarnación. Nótese bien la frase “el que quiera salvarse” (quicunque vult salvus ese).
Esta frase es sin duda producto e inspiración del Espíritu Santo. Nos dice que todo el “quiera” debe creer en los misterios de la Trinidad y de la Encarnación para salvarse. ¡Esto no incluye a los bebés y los menos de la edad de la razón, ya que no pueden querer! Los niños son contados entre los fieles católicos, desde que reciben el hábito de la fe católica en el sacramento del bautismo. Pero, al estar debajo de la edad de la razón, no pueden hacer ningún acto de fe en los misterios católicos de la Trinidad y de la Encarnación, un acto que es absolutamente necesario para la salvación de todos los mayores de la edad de la razón (para todos los que quieran salvarse). ¿No es notable cómo Dios redactó la enseñanza de este credo infalible sobre la necesidad de la fe en los misterios de la Trinidad y de la Encarnación de una manera que no incluye a los infantes? El credo, por lo tanto, enseña que todo el que esté por sobre la edad de la razón debe tener conocimiento y creer en los misterios de la Trinidad y de la Encarnación para salvarse – sin excepciones –. Este credo, por lo tanto, elimina la teoría de la ignorancia invencible (que alguien por sobre la edad de la razón pueda salvarse sin conocer a Cristo o la verdadera fe) y, además, demuestra que quienes la predican, no profesan este credo con honestidad.
Y el hecho de que todo el que quiera salvarse no puede salvarse in el conocimiento y la creencia en los misterios de la Trinidad y la Encarnación es la razón por la cual el Santo Oficio, bajo el Papa Clemente XI, respondió que un misionero debe, antes de bautizar, explicar al adulto que está a punto de morir estos misterios que son absolutamente necesarios.
Respuesta del Santo Oficio al obispo de Quebec, 25 de enero de 1703:
“P. Si antes de conferir el bautismo a un adulto, está obligado el ministro a explicarle todos los misterios de nuestra fe, particularmente si está moribundo, pues esto podría turbar su mente. Si no bastaría que el moribundo prometiera que procurará instruirse apenas salga de la enfermedad, para llevar a la práctica lo que se le ha mandado.
“R. Que no basta la promesa, sino que el misionero está obligado a explicar al adulto, aun al moribundo, que no sea totalmente incapaz, los misterios de la fe que son necesarios con necesidad de medio, como son principalmente los misterios de la Trinidad y de la Encarnación[2].
Al mismo tiempo, se planteó otra pregunta que fue respondida de la misma manera.
Respuesta del Santo Oficio al obispo de Quebec, 25 de enero de 1703:
“P. Si puede bautizarse a un adulto rudo y estúpido, como sucede con un bárbaro, dándole sólo conocimiento de Dios y de alguno de sus atributos, (…) aunque no crea explícitamente en Jesucristo.
“R. Que el misionero no puede bautizar al que no cree explícitamente en el Señor Jesucristo, sino que está obligado a instruirle en todo lo que es necesario con necesidad de medio conforme a la capacidad del bautizado”[3].
La necesidad absoluta en la creencia en el dogma de la Trinidad y la Encarnación para la salvación de todos los mayores de la edad de la razón también es la enseñanza de Santo Tomás de Aquino, el Papa Benedicto XIV y el Papa San Pío X.
Santo Tomás de Aquino, Summa Theologica: “Mas en el tiempo de la gracia revelada,mayores y menores están obligados a tener fe explícita en los misterios de Cristo, sobre todo en cuanto que son celebrados solemnemente en la Iglesia y se proponen en público, como son los artículo de la Encarnación de que hablamos en otro lugar”[4].
Santo Tomás de Aquino, Summa Theologica: “Por consiguiente, en el tiempo subsiguiente a la divulgación de la gracia están todos obligados a creer explícitamente el misterio de la Trinidad[5].
Papa Benedicto XIV, Cum religiosi, # 1, 26 de junio de 1754: “No pudimos alegrarnos, sin embargo, cuando se Nos informó posteriormente que en el curso de la instrucción religiosa preparatoria a la confesión y a la santa comunión, se encontraba muy a menudo que estas personas eran ignorantes de los misterios de la fe, incluso en aquellos aspectos que deben ser conocidos por necesidad de medio; en consecuencia, no estaban habilitados para participar de los sacramentos”[6].
Papa Benedicto XIV, Cum religiosi, # 4: “Mirad que cada ministro lleve a cabo cuidadosamente las medidas establecidas por el santo Concilio de Trento (…) que los confesores deben cumplir esta parte de su deber cuando alguien se encuentra ante su tribunal y no sabe lo que debe saber por necesidad de medio para salvarse…”[7].
Los mayores de la edad de la razón que ignoran estos misterios absolutamente necesarios de la fe católica – estos misterios que son una “necesidad de medio” – no pueden contarse entre los elegidos, es lo que confirma el Papa San Pío X.
Papa San Pío X, Acerbo nimis, # 3, 15 de abril de 1905: “Y por eso Nuestro predecesor Benedicto XIV escribió justamente: ‘Declaramos que un gran número de los condenados a las penas eternas padecen su perpetua desgracia por ignorar los misterios de la fe, que necesariamente se deben saber y creer para ser contados entre los elegidos’”[8].
Así que los que creen que la salvación es posible para aquellos que no creen en Cristo y en la Trinidad (que es “la fe católica” definida en término de sus misterios más simples) deben cambiar su posición y ajustarla al dogma católico. Pues no se ha dado a los hombres otro Nombre debajo de todo el cielo por el cual debamos salvarnos más que el del Señor Jesús (Hechos 4, 12). ¡Que no contradigan el Credo Atanasiano y que confiesen que el conocimiento de estos misterios es absolutamente necesario para la salvación de todos los que quieran salvarse! Ellos deben sostener esto firmemente para que ellos mismos puedan tener la fe católica y profesar este credo con honestidad, tal y como lo hicieron nuestros antepasados católicos.
Estos misterios esenciales de la fe católica se han difundido y enseñado a la mayoría por medio del Credo de los Apóstoles (que aparece en el Apéndice). Este vital credo incluye las verdades fundamentales sobre Dios Padre, Dios Hijo (Nuestro Señor Jesucristo – su concepción, la crucifixión, la ascensión, etc.–) y Dios Espíritu Santo. También contiene una profesión de fe en las verdades fundamentales de la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados y la resurrección de los cuerpos.
Notas:
[1] Decrees of the Ecumenical Councils, vol. 1, pp. 550‐553; Denzinger 39‐40.
[2] Denzinger 1349a.
[3] Denzinger 1349b.
[4] Santo Tomás de Aquino, Summa Theologica, P. II-II, q. 2., a. 7.
[5] Santo Tomás de Aquino, Summa Theologica, P. II-II, q. 2., a. 8.
[6] The Papal Encyclicals, vol. 1 (1740‐1878), p. 45.
[7] The Papal Encyclicals, vol. 1 (1740‐1878), p. 46.
[8] The Papal Encyclicals, vol. 3 (1903‐1939), p. 30.







sábado, 13 de febrero de 2016

Para reflexionar....

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Teme al Señor que pasa y no vuelve.
Sitio Conviértanse, 13 Feb 08:55 AM

Todos los hombres, absolutamente todos los hombres han sido invitados por Dios a la conversión, al menos una vez. Ninguno se condena por error, sino que si se condena es porque ha dejado escapar la oportunidad de salvarse.
Cristo pasa por nuestra vida. Quizás está pasando hoy, ahora mismo y nos llama, por ejemplo, a través de este mensaje. Está en nosotros el aceptar su invitación a la conversión, a salir del pecado y comenzar una nueva vida.
“Teme al Señor que pasa y no vuelve.” Ésta es una gran verdad que poco meditamos, puesto que quizás hoy tenemos la posibilidad de acercarnos a Dios y convertirnos, y mañana tal vez ya no.
Hoy el Señor pasa por nuestra vida y nos invita a seguirlo por el camino del bien y del cumplimiento de los Diez Mandamientos. No dejemos caer en el vacío esta invitación suya, y dejemos nuestra vida de pecado y desórdenes, para comenzar a vivir como Dios quiere.
Es cierto que no podremos cambiar de la noche a la mañana, y que seguramente, por más buena voluntad que pongamos, caeremos muchas veces todavía en pecados. Pero Dios premia la constancia y la buena voluntad.
Lancémonos, entonces, a la conquista del Cielo que Dios ha creado para nosotros, para los hombres. No dejemos que el demonio algún día pueda ser quien cante victoria en nuestra existencia y, lo que sería peor, que el diablo triunfe para siempre sobre nosotros.
Los que están en el Infierno sienten una tremenda desesperación porque se dan cuenta del Bien que perdieron, y que lo perdieron para siempre, porque dejaron pasar la oportunidad de convertirse, y este remordimiento los torturará para siempre.
Quizás el Señor ahora está pasando por nuestra vida y nos invita “hoy” a seguirlo. Si lo dejamos escapar, tal vez nunca se vuelva a dar semejante oportunidad, porque el diablo pondrá todo su arsenal para persuadirnos de que tenemos tiempo más adelante para convertirnos, ya que el demonio sabe que: conversión aplazada, es condena adelantada.
Dios no pide imposibles, y aunque al principio debamos luchar mucho con nuestros malos hábitos, el Señor nos ayudará, y con el paso del tiempo iremos aprendiendo a combatir contras las tentaciones y saldremos cada vez más victoriosos contra el Mal.
Pero empecemos hoy mismo, ya mismo, porque quizás éste sea el último llamado de parte de Dios.

viernes, 12 de febrero de 2016

Para reflexionar...

balanza

Propósito para esta Cuaresma.


Leamos todos los días al levantarnos, el siguiente pasaje del Evangelio de San Mateo, como lo aconseja la Reina de la Paz:
"Nadie puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro, o bien, se interesará por el primero y menospreciará al segundo. No se puede servir a Dios y al dinero. Por eso les digo: No se inquieten por su vida, pensando qué van a comer o qué van a beber, ni por su cuerpo, pensando con qué se van a vestir. ¿No vale acaso más la vida que la comida y el cuerpo más que el vestido? Miren los pájaros del cielo: ellos no siembran ni cosechan, ni acumulan en graneros y, sin embargo, el Padre que está en el cielo los alimenta. ¿No valen ustedes acaso más que ellos? ¿Quién de ustedes por mucho que se inquiete, puede añadir un solo instante al tiempo de su vida? ¿Y por qué se inquietan por el vestido? Miren los lirios del campo, cómo van creciendo sin fatigarse ni tejer. Yo les aseguro que ni Salomón, en el esplendor de su gloria, se vistió como uno de ellos. Si Dios viste así la hierba de los campos, que hoy existe y mañana será echada al fuego, ¡cuánto más hará por ustedes, hombres de poca fe! No se inquieten entonces, diciendo: “¿Qué comeremos, qué beberemos, o con qué nos vestiremos?”. Son los paganos los que van detrás de estas cosas. El Padre que está en el cielo sabe bien que ustedes las necesitan. Busquen primero el Reino de Dios y su justicia, y todo lo demás se les dará por añadidura. No se inquieten por el día de mañana; el mañana se inquietará por sí mismo. A cada día le basta su aflicción." (Mt 6, 24-34).


martes, 9 de febrero de 2016

Para recapacitar...


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Tiempo de Misericordia.
Sitio Conviértanse, 09 Feb 11:45 AM

Mientras  vivimos en este mundo, en nuestros cuerpos mortales, estamos en el tiempo de la Misericordia. Luego, con la muerte corporal, llega el tiempo de la Justicia. De modo que no debemos dejar pasar un sólo minuto más, sin acercarnos a Dios implorándole su Misericordia, porque no sabemos cuándo es que el Señor nos llamará a su presencia para juzgarnos. No sabemos cuándo es el día y el momento de nuestra muerte, ni tampoco sabemos las circunstancias que rodearán nuestra muerte y si tendremos tiempo y forma de confesarnos antes y ponernos en gracia de Dios para salvarnos y no condenarnos.
¡Qué locura la nuestra si dejamos pasar la oportunidad de la vida, sin arrepentirnos e implorar la Misericordia divina cayendo a los pies del confesor, del sacerdote católico, para obtener el perdón que nos dará la alegría de una conciencia limpia y el perdón de Dios!
Recordemos que Dios es infinitamente misericordioso, pero esa Misericordia divina se puede aplicar a nosotros sólo mientras vivimos en este mundo. Luego, con la muerte, llega la Justicia de Dios, y ¡ay de nosotros si la muerte nos encuentra lejos del Señor, en pecado mortal, pues nos espera el Infierno eterno!
Ya estamos por entrar el en tiempo fuerte de Cuaresma, tiempo que la Iglesia nos regala para que pongamos en orden nuestras cuentas con Dios y con los hermanos.
No dejemos que esta Cuaresma pase como tantas otras, porque quizás, en los decretos de Dios, esta Cuaresma sea para nosotros la última, y si no la aprovechamos para convertirnos, podemos perderlo todo para siempre.
Recordemos que la vida sobre la tierra es una prueba, no es lo definitivo, sino que lo definitivo viene después de la muerte. No nos atemos desordenadamente a este mundo, a esta vida, sino empleémosla en hacer buenas obras, en ser buenos y hacer el bien, para luego volar felices a los brazos de Dios cuando nos llegue la hora.

domingo, 7 de febrero de 2016

Camino de salvación

San Miguel Arcangel

El Señor de los ejércitos.


A Dios, en la Biblia, se lo nombra como el Señor de los ejércitos. Y debemos saber que si Dios tiene ejércitos, es porque hay guerra.
Efectivamente, desde los albores de los tiempos, se combate una guerra entre los ángeles de la luz y los espíritus de las tinieblas, encabezados los primeros por San Miguel Arcángel, y los últimos por Satanás.
Nosotros, los hombres, estamos implicados también en esta guerra santa, la única guerra santa, que se combate sin tregua y sin pausa, y de la que depende nuestra salvación eterna y la salvación de innumerables almas.
Pocos son los cristianos que tienen clara la idea de que son soldados de Cristo y que combaten a su servicio, y que en contra tienen a un enemigo formidable que los odia a muerte y que usa toda su inteligencia y dones de ángel caído, para arrastrarlos al mal y al abismo infernal.
Pocos también son los sacerdotes y obispos que adiestran y ponen en guardia a los fieles católicos sobre esta tremenda realidad, esta batalla entre el Bien y el Mal, y así muchísimos hombres no saben que forman parte de una guerra tremenda.
La Palabra de Dios es santa, y si se llama a Dios: “Señor de los Ejércitos”, es porque Dios tiene ejércitos y hay guerra.
Pero el mundo moderno no quiere creer en esta realidad, y dentro de la misma Iglesia Católica son pocos los que se preocupan por llevar adelante esta batalla, empleando los medios adecuados para repeler y derrotar al enemigo. De modo que los demonios y todo el ejército del mal, tienen prácticamente el terreno libre para actuar, y así vemos cosas cada vez más terribles en el mundo.
Es tiempo de que los cristianos despertemos del sueño en que estamos, adormecidos por el materialismo, engendro de Satanás, y que empuñemos las armas espirituales de la oración y la penitencia, que echemos mano a los Sacramentos y a los sacramentales como medallas, escapularios, agua bendita, exorcismos, pues si estamos pasivos ante el mal, nos perderemos para siempre.
El Señor ha instituido el sacramento de la Confirmación justamente para hacer de los fieles comunes, soldados elegidos para que participen en lo más reñido de la batalla.
La Confirmación es un sacramento grande, poco y mal explicado por quienes lo administran, de modo que no se aprovechan los recursos y dones que el sacramento da al confirmado, porque se desconoce para qué se ha sido confirmado.
Estamos en guerra, y la guerra es una cadena de batallas. La batalla actual es la mayor, y se hará cada vez más dura. Por eso nos tenemos que preparar concienzudamente a este combate, porque no sólo se decidirá nuestra salvación eterna particular, sino también la salvación o condenación eterna de muchísimas almas.
Debemos tener una especialísima devoción a María Santísima, Enemiga personal de Satanás, ya que es María la que conduce a los ejércitos de Dios para obtener, al final, su mayor triunfo, pues el Inmaculado Corazón de María triunfará, como la Virgen lo ha prometido en Fátima.

viernes, 16 de mayo de 2014

Ancora de Salvación: María socorre a sus devotos en el purgatorio

MARÍA SOCORRE A SUS DEVOTOS EN EL PURGATORIO


LAS GLORIAS DE MARÍA

POR: SAN ALFONSO MARÍA DE LIGORIO

Muy felices son los devotos de esta piadosísima Madre, pues no sólo les socorre en este mundo, sino que también en el purgatorio asistiéndoles y consolándoles con su protección. Y como aquellas almas necesitan ser más auxiliadas, porque allí son más atormentadas, y no pueden aliviarse por sí mismas, esta Madre de misericordia se ocupa con más eficacia en socorrerlas. En aquella cárcel de almas esposas de Jesucristo, María santísima, según san Bernardino de Siena que, ejerce dominio y plenipotencia, tanto para aliviarlas, como para librarlas de sus penas. (Serm. III de Nom. Mar., a 2, c 3)
Y primeramente en cuanto aliviarlas, aplicando el mismo Santo aquellas palabras del Eclesiástico: «Me paseé por las olas del mar» (Cap. IV): y añade: «Esto es, visitando y socorriendo en las necesidades y en los tormentos de mis devotos que son mis hijos». Llámense olas las penas del purgatorio, dice el citado Santo, porque son transitorias, a diferencia de las del infierno que nunca pasan. Y se llaman olas del mar, porque son penas muy amargas. Afligidos de estas penas, los devotos de María son con frecuencia visitados y socorridos por ella. He aquí, pues, cuanto importa, dice Novarino, dedicarse a honrar a esta buena Señora, pues no se olvida de ellos cuando padecen en aquellas llamas. Y aunque María socorre a todas las almas que están purgando, sin embargo siempre alcanza  más indulgencias y alivios a sus especiales devotos. (Nov. Virg. Umb. c. 15, exc. 86)
Esta Madre divina reveló a santa Brígida que ella era la Madre de todas las almas que se hallan en el purgatorio, porque todas las penas que merecen por las culpas que cometieron en vida, en cierto modo se van mitigando de hora en hora por sus ruegos (Lib. 4, Revc. 132). Ni se desdeña la piadosa Madre de entrar también a veces en aquella santa cárcel para visitar y consolar a sus afligidas hijas. «Yo penetré en lo profundo del abismo» dice ella, como se lee en los Proverbios,capítulo XLIX, y le aplica san Buenaventura añadiendo: «del abismo, esto es, del purgatorio, para aliviar con mi presencia aquellas almas santas». ¡Oh cuán afable y bondadosa, dice san Vicente Ferrer,es la santísima Virgen, con las almas que padecen en el purgatorio, pues por su medio reciben continuamente alivios y consuelos. (Serm. I de Nat. Virg.)
Y ¿que consuelo y socorro les queda  en sus penas sino el de esta Madre de misericordia? Oyó un día santa Brígida que Jesús decía a su Madre: «Tú eres mi Madre, tú la Madre misericordiosa, el consuelo de los que se hallan en el purgatorio» (Lib.I Rev.) Y la bienaventurada Virgen dijo también a santa Brígida que así como a un pobre enfermo, afligido y abandonado en su lecho, le complacen las palabras de consuelo que se le dirigen, así también aquellas almas consuelan con solo oír su nombre.  (Ap. B. Dion. Cart. 1, 3, de Laud. Virg.) El nombre, pues, de María, nombre de esperanza y de salvación es el que   invocan con frecuencia en aquella cárcel sus hijas queridas, les sirve de grande alivio. Y la amorosa Madre, dice Novarino, al ver que la invocan, dirige sus ruegos a Dios, y con los que son socorridas dichas almas, y así quedan refrigeradas como de un celestial rocío en sus grandes sufrimientos (Nov. cit. 25, exc. 86).
Pero no solamente consuela y socorre María a sus devotos en el purgatorio, sino que también les saca de él y les libra de las penas por su intercesión. Desde el instante de su gloriosa Asunción, en el que dice quedó vacía aquella cárcel, como escribió Gersón y lo confirma Novarino, diciendo que graves autores refieren, que estando María para subir al Cielo, pidió a Jesucristo la gracia de poderse llevar consigo todas las almas que gemían entonces en el purgatorio, (Cit. exc. 86), desde entonces, dice Gersón,  la santísima Virgen obtuvo el privilegio de librar a todos sus siervos, de aquellas penas, lo que también afirma san Bernardino de Siena, diciendo que la bienaventurada Virgen, con sus súplicas y la aplicación de sus méritos tiene la facultad de libertar a las almas del purgatorio y principalmente las de sus más devotos. Lo mismo dice Novarino, juzgando que por los méritos de María, no solo se mitigan las penas de aquellas infelices almas, sino que se abrevian, acortándose por su intercesión el tiempo de su sufrimiento. Para obtener esta gracia, basta que ella interponga su valimiento.
San Pedro Damiano refiere que habiendo muerto una mujer llamada Marozia, se apareció a una comadre suya, y le dijo, que en el día de la Asunción de María  fue librada por ella del purgatorio junto con tantas almas que excedían el número de pueblo romano. San Dionisio Cartujano afirma que lo mismo acontece en la festividad de la Navidad y de la Resurrección de Jesucristo, diciendo que en tales días desciende María al purgatorio seguida de un coro de Ángeles y libra a muchas almas de aquellas penas; lo que Novarino cree se repite en todas las fiestas solemnes de la santísima Virgen.
Además es bien sabida la promesa que hizo María al Papa Juan XXII, cuando, apareciéndose le ordenó que participase que en el sábado después de su muerte libraría del purgatorio a cuantos llevasen el santo escapulario del Carmen; lo que declaró el mismo Pontífice, según refiere el P. Crasset, en la bula que publicó y fue después confirmada por Alejandro V, Clemente VII, Pío V, Gregorio XII y Pablo V, el cual, en el año de 1612 en una bula dijo: “El pueblo cristiano puede piadosamente creer que la Santísima Virgen ayudará con su continua intercesión, y con sus méritos y protección especial, después de la muerte, y principalmente en el día de sabado -consagrado por la Iglesia a la misma Virgen María- a las almas de los hermanos de la Cofradía de Santa María del monte Carmelo, que hayan salido de este mundo en gracia, y hayan llevado su escapulario, observando castidad según su estado, y hayan rezado el Oficio Parvo de la Virgen, y si no han podido recitarlo, habiendo observado los ayunos de la Iglesia”. Y en el Oficio Solemne de Santa María del Carmen se lee que se ha de creer piadosamente, que la Santísima Virgen consuela con amor de Madre a los cofrades del Carmen en el purgatorio, y con su intercesión los lleva pronto a la patria celestial.
¿Por qué no hemos de esperar también nosotros las mismas gracias y favores de esta divina Madre? Y si le sirviéramos con amor especialísimo ¿por qué no podemos esperar también la gracia de ir al Cielo inmediatamente después de haber fallecido, sin entrar en el purgatorio, segun aquello que la misma Virgen envió a decir por Fr. Abondio al beato Godofredo: «Di a fray Godofredo que adelante en la virtud, que así será de mi Hijo y mío; y cuando su alma se separará del cuerpo, no permitiré que vaya al purgatorio, sino que la tomaré y la ofreceré a mi Hijo»?
Y si deseamos ofrecer sufragios a las almas del purgatorio, roguemos a la santísima Virgen en nuestras oraciones, aplicando por ellas especialmente el santísimo Rosario, que les sirve de gran alivio.

martes, 13 de mayo de 2014

Ancora de Salvación: El Santo Rosario

La intercesión de María ha producido famosos milagros a través del Santo Rosario

En una recitación constante y con fe.

A través de la historia, la oración del santo rosario ha ayudado a millones de fieles, que han puesto en la intercesión de María su pedido para que Jesús solucionara sus problemas.
 milagros del rosario
Aquí presentamos una serie de milagros famosos que se han conseguido a través del rezo del rosario. 

EL ROSARIO PROTEGE SACERDOTES JESUITAS DE LA BOMBA ATÓMICA EN HIROSHIMA, 1945

En la Segunda Guerra Mundial el 6 de agosto 1945, una bomba atómica fue lanzada sobre la ciudad de Hiroshima, Japón. 140.000 personas murieron o resultaron heridas. Había una casa de ocho bloques (a aproximadamente 1 km), desde donde la bomba atómica explotó. Esta casa tenía una iglesia que fue completamente destruida, pero la casa sobrevivió, y también lo hicieron los ocho misioneros jesuitas alemanes que rezaban el rosario en la casa fielmente todos los días. Estos hombres eran misioneros, no eran militares, a quienes se les permitió vivir y ministrar dentro de Japón durante la guerra.
No sólo todos sobrevivieron con (como máximo) lesiones relativamente menores, sino que todos vivieron mucho más allá de ese horrible día sin enfermedad por radiación, no hubo pérdida de la audición, o cualesquiera otros defectos a largo plazo visibles o dolencias. Naturalmente, fueron entrevistados y examinados varias veces (Fr. Schiffer, un sobreviviente, dijo que más de 200 veces) por los científicos y la gente de la salud por su notable experiencia y dicen:
“creemos que sobrevivimos porque vivíamos el mensaje de Fátima. Nosotros vivimos y rezamos el rosario diariamente en esa casa”.

EL ROSARIO LIBERA A AUSTRIA DEL RÉGIMEN COMUNISTA EN 1955

Durante tres años, la católica Austria estuvo bajo el gobierno tiránico de la Rusia comunista después de la Segunda Guerra Mundial. Un sacerdote franciscano llamado Padre Petrus recordó la historia de cómo los cristianos en el siglo XVI habían derrotado a los turcos en la batalla de Lepanto por el rosario, a pesar de ser en gran medida superados en número.
Èl Padre Petrus puso en marcha una cruzada de rosarios y 70.000 personas se comprometieron a rezar el rosario todos los días para la intención de que Austria se liberarse de la dominación rusa. Aunque Austria era valioso para los soviéticos, por su ubicación estratégica y su riqueza de recursos, el 13 de mayo de 1955, en el aniversario de la primera aparición de Nuestra Señora en Fátima, el régimen ruso ateo, en un movimiento totalmente sin precedentes, firmó el acuerdo para salir de Austria. Ninguna persona murió, y ni siquiera salió herida. Hoy en día, los historiadores y estrategas militares aún no pueden explicar cómo o por qué los rusos se retiraron de Austria.

EL ROSARIO DERROTA A LAS FUERZAS MUSULMANAS EN LA BATALLA DE LEPANTO EN 1571

La batalla de Lepanto, fue el 7 de octubre 1571. Al final de las Cruzadas, las fuerzas navales católicas, en batalla con las fuerzas musulmanas, se encontraban en una situación de desventaja en número y recursos. Conociendo que las posibilidades de victoria eran pobres, San Pío V pidió a todos los de Europa, rezar el rosario. Durante la realización de las oraciones a miles de kilómetros de la batalla, el buen Papa se dice que de repente se puso de pie en el momento de la victoria, se fue a la ventana y exclamó: “la flota cristiana es victoriosa” mientras derramaba lágrimas de gratitud a Dios.
A través del poder del rosario, las fuerzas Católicas derrotaron a los turcos musulmanes. En otro punto de interés, el almirante Andrea Doria, uno de los comandante de las fuerzas católicas llevaba una pequeña imagen de Nuestra Señora de Guadalupe en la batalla. Esta imagen es ahora venerada en la Iglesia de San Stefano de Aveto, Italia.
Y respecto al crucifijo de la nave de Don Juan de Austria en la batalla de Lepanto, los musulmanes turcos dispararon un cañón hacia ella y el Corpus milagrosamente se desvió a la derecha, evitando el impacto, y se quedó así desde entonces. Este tesoro se venera en la Catedral de San Eulalia en Barcelona, España.

EL ROSARIO DERROTA A UNA DICTADURA FILIPINA EN 1986

Los ciudadanos de Filipinas eran pobres y hambrientos mientras que el presidente Marcos y su esposa Imelda vivían en un lujo suntuoso. A día de hoy la gente hace bromas acerca de los zapatos de Imelda Marcos porque tenía 3.000 pares, junto con 15 abrigos de visón, 1.000 carteras y 508 vestidos de lujo.
Las personas querían elegir a un nuevo presidente, Benigno Aquino, apodado Ninoy. Fue asesinado en frente de su esposa y su familia cuando él descendió de un avión en Manila. Después de este asesinato brutal, la esposa de Ninoy, Corazon “Cory” Aquino, se convirtió en activista en las protestas contra el régimen de Marcos. La gente clamaba por Cory a la presidencia, y cuando le entregaron un millón de firmas instando a que lo hiciera, se cumplieron los deseos del pueblo. Marcos llama a elecciones anticipadas día 7 de febrero de 1986, que resultó ser un sangriento, violento, y fraudulento evento. El Presidente Marcos, declarado vencedor por su gobierno corrupto, tomó el control de los medios de comunicación y envió al ejército para sofocar cualquier protesta.
El Cardenal Sin de la Arquidiócesis de Manila instó a una protesta pacífica y el pueblo católico salió en tropel. Rodearon a los tanques de guerra y a los soldados armados, rezando el rosario y cantando canciones religiosas y de protesta; misas y vigilias de oración se llevaron a cabo en las iglesias. Esta protesta de oración continuó durante casi una semana, cuando de forma inesperada, los soldados se alejaron de sus tanques, dejaron sus armas, y se unieron a la multitud pacífica. El Presidente Marcos huyó del país el 26 de febrero de 1986, y todo el pueblo salió a las calles para celebrar.
Oraciones de acción de gracias y misas se celebraron en agradecimiento a Dios, a medida que la nueva presidenta, Cory Aquino, hizo cambios radicales, Filipinas se convirtió en un país libre y democrático. A día de hoy la gente está convencida de que el mal, el régimen corrupto de Marcos, fue completamente anulado por medios pacíficos.

EL ROSARIO SACA A POMPEYA DE LA INFLUENCIA SATÁNICA, A FINALES DEL 1800

Bartolo Longo nació en 1841 en una familia católica devota. Cuando Bartolo creció decidió estudiar derecho.Nápoles en ese momento estaba pasando por una tremenda crisis espiritual. Paganismo y satanismo de todo tipo abundaban. Bartolo no era inmune a estas influencias y se convirtió en un sacerdote satánico, para gran disgusto de su familia que intentó con todas sus fuerzas conseguir que se conviertiera
Como el Satanismo comenzó a atormentar su mente, su familia le convenció para hacer una buena confesión. Alberto Radente, un sacerdote dominico santo, le ayudó a llevarlo de nuevo a la fe católica y animó su devoción por el rosario. Bartolo tuvo una conversión milagrosa, y en 1870, se convirtió a la tercera orden de los dominicos y optó por vivir una vida de penitencia por todos los terribles pecados que había cometido en contra de la iglesia.
Un día, cerca de sucumbir al pecado de la desesperación, sintiendo que Dios nunca podría perdonar los enormes pecados que había cometido en contra de la iglesia, recibió la inspiración divina y recordó la promesa de la Virgen que iba a ayudar en todas sus necesidades a los que propaguen el rosario.
Se dedicó a restaurar la capilla en ruinas de Pompeya y promover el rosario a quien quisiera escucharlo. Folletos sobre el rosario fueron distribuidos para ayudar a las personas a aprender a rezar esta poderosa devoción. Trató de encontrar una imagen de Nuestra Señora del Rosario digna de colgar en la capilla, pero sólo se le ofreció una pintura carcomida con una imagen que él sentía era grosera y no digna de veneración, sin embargo, el la aceptó del convento en el cual estaba guardada.
En la medida que Bartolo continuó su trabajo de propagar el rosario, la membresía de la capilla creció enormemente y muchos milagros comenzaron a ser asociados con la Virgen de Pompeya. Curaciones y conversiones espirituales se produjeron debido a la devoción a través de este nuevo santuario. El pueblo prometió su apoyo para construir una gran iglesia para honrar adecuadamente a Nuestra Señora del Rosario.
En 1894, Bartolo y su esposa dieron la iglesia al cuidado del Vaticano. La imagen original se encuentra en el convento, fue restaurada por última vez en 1965 y el Papa Pablo VI coronó las cabezas de Jesús y María con diademas dadas por los habitantes de Pompeya. El 26 de octubre de 1980, Bartolo Longo fue beatificado por Juan Pablo II, quien le llamó “el hombre de la Virgen y el apóstol del Rosario”.

EL ROSARIO SE DETIENE A UN ASESINO EN SERIE EN 1978

A las 3 a.m. del 15 de enero Bundy entró en la casa de la fraternidad Omega Chi de la Universidad Estatal de Florida y asesinó a dos jóvenes antes de ir a buscar más víctimas. Cuando entró en la habitación de una tercera chica con un bate como arma, vio un rosario apretado en su mano, dejó caer el bate y huyó.
Luego la chica dijo a las autoridades que, antes de irse a la universidad le había prometido a su abuela que iba a rezar el rosario todas las noches para su protección, aun cuando se quedara dormida en el proceso. Esto es lo que había hecho esa noche, y ella aún sostenía el rosario cuando el asesino entró en la habitación. Bundy confesó después más de treinta asesinatos.
El Padre Joseph M. Esper, dice en su libro “Con María a Jesús”,
“irónicamente, cuando Ted Bundy fue condenado a muerte, en espera de la ejecución de sus crímenes, pidió a Monseñor Kerr quie lo sirviera como consejero espiritual, y el sacerdote aprovechó la oportunidad para preguntar acerca de aquella terrible noche. Bundy explicó que cuando él entró en la habitación de la niña, tenía toda la intención de asesinarla pero alguna fuerza misteriosa se lo impedía”. 
El Padre Esper añade:
“Y no sólo (el rosario) ayuda nuestro propio crecimiento espiritual, sino que también socava el reino de Satanás. El famoso exorcista del Vaticano Padre Gabriele Amorth declaró: ‘Un día, un colega mío oyó decir al diablo durante un exorcismo, cada Ave María es como un golpe en mi cabeza. Si los cristianos supieran cuán poderoso es el Rosario, sería mi fin’”. 

EL ROSARIO SALVA AL REY DEL FUEGO ETERNO

Alfonso, rey de León y Galicia, tenía muchas ganas que todos sus siervos honraran a la Santísima Virgen con el rezo del rosario. Así que colgó un gran rosario en su cinturón y siempre lo llevaba, pero desafortunadamente nunca lo dijo él mismo. Sin embargo, su uso animó a sus cortesanos a rezar el rosario con mucha devoción.
Un día, el rey cayó gravemente enfermo y cuando se le dio por muerto, se encontró, en una visión, ante el tribunal de Nuestro Señor. Muchos demonios estaban allí, acusándolo de todos los pecados que había cometido y nuestro Señor como Juez Soberano estaba a punto de condenarlo al infierno cuando la Virgen se apareció a interceder por él. Ella pidió una balanza y puso sus pecados en uno de los platos mientras que puso el rosario, que siempre llevaba, en el otro, junto con todos los Rosarios que se habían dicho por su ejemplo. Los Rosarios pesaron más que sus pecados.
Mirándolo con gran amabilidad Nuestra Señora dijo:
“Como recompensa por este pequeño honor del uso de mi Rosario, he obtenido una gran gracia para tí de mi Hijo, tu vida se salvó por unos años más. Mira, gasta con prudencia estos años, y has penitencia”.
Cuando el rey volvió en sí exclamó:
“Bendito sea el Rosario de la Santísima Virgen María, por el cual he sido liberado de la condenación eterna”
Después de que hubo recuperado su salud pasó el resto de su vida en la difusión de la devoción al Santo Rosario y lo dijo que fielmente cada día.

EL ROSARIO SALVA AL BRASIL DEL COMUNISMO, 1962-1964

El mundo estaba en un estado de temor y confusión. Rusia estaba tratando de avanzar en la conversión de tantos países como le fuera posible al comunismo. Naciones empobrecidas con gobiernos corruptos eran blancos fáciles de la agitación. Cuba había caído a los soviéticos en 1960, y Brasil era otra conquista planificada. El presidente de Brasil, Joao Goulart, estaba presionando para una forma comunista de gobierno. Empezó a instalar comunistas conocidos en altos cargos gubernamentales, mientras que al mismo tiempo envió de representantes para convencer a los ciudadanos de que el comunismo era bueno para el país.
Como el catolicismo sigue siendo fuerte en el país, el cardenal de Barros Camara dijo a la gente a través de un programa semanal de radio que, siguiendo las directrices de la Virgen de Fátima en relación con la oración y la penitencia, Brasil podría derrocar a la amenaza comunista. En un discurso, el presidente Goulart se burló del rosario, diciendo que el control gubernamental, sin recitar las oraciones del rosario, salvaría la economía del colapso. Durante este tiempo, fue forrando sus bolsillos con el dinero dado a Brasil por la ayuda exterior de los EE.UU. y otros países.
Una mujer brasileña llamada doña Amelia Bastos estaba muy preocupada por este peligro inminente. Su marido pertenecía a un grupo de hombres llamados los Anti-Rojos que se oponían al comunismo en Brasil. Una noche, doña Amelia escuchaba como los anti-rojos discutian la amenaza que enfrentaba su amado país. Ella decidió que ella también podía hacer algo al respecto. Sobre su decisión, dijo:
“de repente decidí que la política se había vuelto demasiado importante para dejarla exclusivamente a los hombres. Además, ¿quién tiene más en juego en lo que está sucediendo a nuestro país que nosotras las mujeres?” 
Inmediatamente se formó un grupo llamado Campaña de Mujeres por la Democracia (CAMDE) y comenzó a reclutar el mayor número posible de personas a rezar el rosario en grupos grandes para frustrar el plan para la toma del poder comunista. En Belo Horizonte un grupo de 20.000 mujeres recitando el rosario en voz alta disolvió una manifestación pro-comunista. El éxito de esta protesta pacífica alimentó el ímpetu de las mujeres católicas a hacer más.
Con la ayuda del cielo y la fuerte influencia del cardenal arzobispo de Barros Camara, doña Amelia reclutó la impresionante cantidad de 600.000 mujeres que marcharon en Sao Paulo para rezar el rosario por la paz. Llamaron a su protesta, “Marcha de la Familia con Dios hacia la libertad”, en virtud de la declaración,
“Madre de Dios, nos libre de la suerte y el sufrimiento de las mujeres mártires de Cuba, Polonia, Hungría y otras naciones esclavizadas.”
Leonel Brizola, un alto oficial del gobierno comunista, montó en cólera cuando su intervención planificada fue frustrada por el ruido de 3000 rosarios y el murmullo de las oraciones en el salón de actos. Ninguna vida se perdió en la más increíble protesta anticomunista pacífica, que es descrita por muchos testigos como
“Una de las manifestaciones más conmovedoras en historia de Brasil”.
Se llevaron a cabo muchas más manifestaciones de  rosarios en las principales ciudades, a pesar de las amenazas de acción militar contra la cruzada de las mujeres.
Bajo esta presión creciente, el 1 de abril 1964 el presidente Goulart huyó del país junto con muchos miembros del gobierno.

¿Que esperas para ponerlo en práctica y comenzar a rezarlo?