sábado, 3 de marzo de 2012

Via Crucis Meditado (Inicio y 1° Estación)




                                                 


PADECIÓ Y MURIÓ PARA PAGAR AL PADRE
POR NUESTROS PECADOS.
CONVIRTÁmonos CADA DÍA PARA SEGUIRLO.
AÚN ES TIEMPO.

Las indulgencias de la meditación de
“el viacrucis”
El Catecismo de la Iglesia Católica habla de las indulgencias en estos términos: "La doctrina y la práctica de las indulgencias en la Iglesia están estrechamente ligadas a los efectos del sacramento de la Penitencia."
"La indulgencia es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados, ya perdonados, en cuanto a la culpa, que un fiel dispuesto y cumpliendo determinadas condiciones consigue por mediación de la Iglesia, la cual, como administradora de la redención, distribuye y aplica con autoridad el tesoro de las satisfacciones de Cristo y de los santos." "La indulgencia es parcial o plenaria según libere de la pena temporal debida por los pecados en parte o totalmente.". "Todo fiel puede lucrar para sí mismo o aplicar por los difuntos, a manera de sufragio, las indulgencias tanto parciales como plenarias."
«El punto de partida para comprender la Indulgencia es la abundancia de la misericordia de Dios, manifestada en la Cruz de Cristo. Jesús Crucificado es la gran «Indulgencia» que el Padre ha ofrecido a la Humanidad, mediante el perdón de las culpas y la posibilidad de la vida filial (cf. Jn 1, 12-13) en el Espíritu Santo (cf. Ga 4, 6; Rm 5, 5; 8, 15-16)», dice el Santo Padre.
Se concede indulgencia plenaria a los fieles cristianos que devotamente hacen las Estaciones de la Cruz.  El ejercicio devoto de las Estaciones de la Cruz ayuda a renovar nuestro recuerdo de los sufrimientos de Cristo en su camino desde el praetorium de Pilato, donde fue condenado a muerte, hasta el Monte Calvario, donde por nuestra salvación murió en la cruz.

 Las normas para obtener estas indulgencias plenarias son:
1. Deben hacerse ante Estaciones de la Cruz erigidas según la ley.  2. Deben haber catorce cruces. Para ayudar en la devoción estas cruces están normalmente adjuntas a catorce imágenes o tablas representando las estaciones de Jerusalén.  3. Las Estaciones consisten en catorce piadosas lecturas con oraciones vocales. Pero para hacer estos ejercicios solo se requiere que se medite devotamente la pasión y muerte del Señor. No se requiere la meditación de cada misterio de las estaciones.  4. El movimiento de una Estación a la otra. Si no es posible a todos los presente hacer este movimiento sin causar desorden al hacerse las Estaciones públicamente, es suficiente que la persona que lo dirige se mueva de Estación a Estación mientras los otros permanecen en su lugar.  5. Las personas que están legítimamente impedidas de satisfacer los requisitos anteriormente indicados, pueden obtener indulgencias si al menos pasan algún tiempo, por ejemplo, quince minutos en la lectura devota y la meditación de la Pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo.   6. Otros ejercicios de devoción son equivalentes a las Estaciones de la Cruz, aun en cuanto a indulgencias, si éstos nos recuerdan la Pasión y muerte del Señor y están aprobados por una autoridad competente.   7. Para otros ritos. Los patriarcas pueden establecer otros ejercicios devotos en memoria de la Pasión y muerte de nuestro Señor, en manera similar a las Estaciones de la Cruz. 
Los requisitos de arriba son necesarios para obtener las indulgencias, pero siempre que se hacen las Estaciones con devoción en cualquier lugar, ya sea públicamente o en privado, se obtendrán muchas gracias. Claro que deben hacerse de corazón, con sincera intención de conversión.

Las Estaciones de la Cruz se pueden hacer con gran beneficio todo el año y son especialmente significativas durante la Cuaresma. Cada viernes santo, el Santo Padre dirige las Estaciones de la Cruz desde el Coliseo en Roma para recordar a los mártires y nuestro llamado a seguir sus pasos.



La Devoción de “El VIACRUCIS”,  es cuestión básicamente de meditar la Pasión de Nuestro Señor.   Las Estaciones son 14 crucecitas de madera, pegadas en las paredes de la iglesia.   Los 14 cuadros o grupos de imágenes, representan varias escenas del viaje de Cristo al Calvario, no son estrictamente necesarios; solamente nos ayudan a meditar.
Aquellos que devotamente hacen El VIACRUCIS, pueden ganar Indulgencia Plenaria cada vez que lo hagan; una indulgencia plenaria adicional se gana con la recepción de la Sagrada Eucaristía en el mismo día.
Aquellos que no sean capaces de hacer El Vía Crucis, pueden ganar la misma indulgencia, si cogen en la mano un crucifijo bendecido para éste fin y devotamente recen veinte veces El Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.   Los enfermos pueden ganar la misma indulgencia si devotamente besan o fijan la mirada en un crucifijo bendecido para éste fin y reciten una oración corta en honor de La Pasión y Muerte de Nuestro Señor.                                        

Al caminar de estación a estación digamos o cantemos:

                                              Perdón oh Dios mío

Perdón y Clemencia
Perdón e Indulgencia
Perdón y Piedad.

Pequé y mi alma
Su culpa confiesa
Mil veces me pesa
De tanta maldad.

Perdón oh Dio mío...


Inicio de “El Viacrucis”:

“Y después se mofaron de Él, le quitaron el manto y habiéndole puesto otra vez sus propios vestidos, le sacaron a crucificar”   Mateo 27, 31   







PRIMERA ESTACION
“Jesús condenado a muerte”.

Te adoramos Señor y te bendecimos, porque con tu Santa Cruz redimisteis al mundo.

En la madrugada, el sanedrín condenó a Jesús a muerte; ahora un Pilatos temeroso y chantajeado por los del sanedrín, entrega a Jesús a los judíos para que le crucificasen.   Jesús la inocencia misma, acepta ser el gran culpable en nuestro lugar.   Toma sobre sí nuestros pecados, se vuelve el más grande pecador, porque no queremos llevar nuestras faltas.   Así cargado con todos los pecados de la humanidad, EL apaciguó la cólera de su Padre Divino.    
Contemplando a Jesús condenado a muerte, pidamos la gracia de reconocer nuestras faltas, de humillarnos, de no tratar de buscar excusas; reconocernos pobres pecadores.   He ahí la primera condición para  beneficiarnos de los frutos de la Redención adquiridos por la dolorosa Pasión de Nuestro Salvador.  Dejemos de justificarnos, de excusarnos, o de culpar a otros por  nuestras faltas, arrepintámonos  y corrijamos nuestro rumbo hacia la vida verdadera que es el mismo Jesús.





Evangelio del día - Sábado 03/03/12


Evangelio del día - Sábado 03-03-12

Sean perfectos, como su Padre celestial es perfecto
† Lectura del santo Evangelio según san Mateo 5, 43-48
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
"Han oído que se dijo: Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo. Pero yo les digo: Amen a sus enemigos y oren por los que los persiguen. Así serán dignos hijos de su Padre celestial, que hace salir el sol sobre buenos y malos, y manda la lluvia sobre justos e injustos.
Porque, si aman a quienes los aman, ¿qué recompensa merecen? ¿No hacen también eso los que recaudan impuestos para Roma? Y si saludan sólo a sus hermanos, ¿qué hacen de más? ¿No hacen lo mismo los paganos? Ustedes sean perfectos, como su Padre celestial es perfecto".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

 Meditación diaria

Cuaresma. 1ª semana. Sábado
LLAMADOS A LA SANTIDAD
I- El Señor llama a todos a la santidad, sin distinción de profesión, de edad, condición social, etcétera, en el lugar que cada uno ocupa en la sociedad.
II- “Santificar el propio trabajo”, “santificarse en el trabajo”, “santificar a los demás con el trabajo”. Necesidad de personas santas para transformar la sociedad.
III- Santidad y apostolado en medio del mundo. Ejemplo de los primeros cristianos.

I. Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto1. Así termina el Evangelio de la Misa de hoy. De muchas maneras nos está recordando la Iglesia, en estos cuarenta días de preparación para la Pascua, que el Señor espera mucho más de nosotros: un empeño serio por la santidad.
Sed perfectos... Y el Señor no solo se dirige a los Apóstoles sino a todos los que quieran ser de verdad discípulos suyos. Se dice expresamente que cuando terminó Jesús estos discursos, las multitudes quedaron admiradas de su doctrina2. Esta gran cantidad de gente que le escucha estaría formada por madres de familia, pescadores, artesanos, doctores de la ley, jóvenes... Todos le entienden y quedan admirados, porque a todos se dirige el Señor. Para todos, cada uno según sus propias circunstancias, tiene el Señor grandes exigencias. El Maestro llama a la santidad sin distinción de edad, profesión, raza o condición social. No hay seguidores de Cristo sin vocación cristiana, sin una llamada personal a la santidad. Dios nos escogió para ser santos y sin mancha en su presencia3, repetirá San Pablo a los primeros cristianos de Éfeso; y para conseguir esta meta es necesario un esfuerzo que se prolonga a lo largo de nuestros días aquí en la tierra: el justo justifíquese todavía más y el santo más y más se santifique4.
Esta doctrina del llamamiento universal a la santidad, es, desde 1928, por inspiración divina, uno de los puntos centrales de la predicación de San Josemaría Escrivá, que ha vuelto a recordar en nuestro tiempo –de todas las maneras posibles– que el cristiano, por su Bautismo, está llamado a la plenitud de la vida cristiana, a la santidad.
El Concilio Vaticano II ha declarado para toda la Iglesia esta vieja doctrina evangélica: el cristiano es llamado a la santidad, desde el lugar que ocupa en la sociedad. “Todos los fieles, cualesquiera que sean su estado y condición, están llamados por Dios, cada uno en su camino, a la perfección de la santidad, por la que el mismo Padre es perfecto”5Todos y cada uno de los fieles.
Llama el Señor a todos los cristianos que están en medio del mundo en plena ocupación profesional, para que allí le encuentren, realizando aquella tarea con perfección humana y, a la vez, con sentido sobrenatural: ofreciéndola a Dios, viviendo la caridad con las personas que tratan, la mortificación, la presencia de Dios...
Hoy podemos preguntarnos en nuestra oración con el Señor si le damos gracias frecuentemente por esta llamada a seguirle de cerca, si estamos correspondiendo a las gracias recibidas mediante una lucha ascética clara y vibrante por adquirir las virtudes, si estamos vigilantes para rechazar todo aburguesamiento, que mata los deseos de santidad y deja el alma sumida en la mediocridad espiritual y en la tibieza. No basta con querer ser buenos; hay que esforzarse decididamente en ser santos.

II. Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto. La santidad, amor creciente a Dios y a los demás por Dios, podemos y debemos adquirirla en las cosas de todos los días, que se repiten muchas veces, con aparente monotonía. “Para amar a Dios y servirle, no es necesario hacer cosas raras. A todos los hombres sin excepción, Cristo les pide que sean perfectos como su Padre celestial es perfecto (Mt 5, 48). Para la gran mayoría de los hombres, ser santo supone santificar el propio trabajo, santificarse en su trabajo, y santificar a los demás con el trabajo, y encontrar así a Dios en el camino de sus vidas”6.
Para que el trabajo, cualquier tarea recta, pueda convertirse en medio de santidad es necesario que esté humanamente bien hecho, ya que no podemos ofrecer a Dios nada defectuoso, pues no sería digno de Él7. El trabajo bien realizado supone tanto el cuidado de los pequeños deberes que toda profesión lleva consigo como el cumplimiento fidelísimo de la virtud de la justicia con otras personas y con la sociedad, el rectificar con prontitud si se ha cometido algún error con quienes o para quienes trabajamos, el afán constante por mejorar profesionalmente en nuestro quehacer. Esto vale igualmente para el empresario, para el obrero, o el estudiante. Para el médico o para la madre de familia que ha de dedicarse al cuidado de la casa sacando adelante los quehaceres corrientes del hogar.
Santificarnos en el trabajo nos llevará a convertirlo en ocasión y lugar de trato con Dios. Para esto, podemos ofrecer el trabajo al comenzarlo, y luego renovar ese ofrecimiento con frecuencia, aprovechando cualquier circunstancia. A lo largo de su realización se presentarán muchos momentos para ofrecer pequeñas mortificaciones que enriquecen la vida interior y el mismo trabajo que estamos haciendo; también, para el ejercicio de las virtudes humanas (la laboriosidad, la reciedumbre, la alegría...), y de las sobrenaturales (la fe, la esperanza, la caridad, la prudencia...).
El trabajo puede y debe ser el medio para dar a conocer a Cristo a muchas personas. Hay profesiones que tienen una repercusión inmediata en la vida social: la enseñanza, las que se relacionan con los medios de información, el ejercicio de las funciones públicas de un país... Pero no existen tareas que nada tengan que ver con la doctrina de Jesucristo. Aun en problemas muy técnicos de una empresa o en la manera como una madre de familia lleva su hogar, se darán soluciones distintas, en ocasiones radicalmente distintas, según se tenga una visión pagana o cristiana de la vida. Quien no tiene fe siempre tendrá una visión incompleta del mundo, y el modo de comportarse cristiano chocará a veces con la moda del momento, con los usos corrientes entre colegas de una misma profesión. Son circunstancias especialmente propicias para dar a conocer a Cristo, siendo ejemplares en la manera cristiana de actuar, llena de naturalidad y de firmeza.
El mundo está necesitado de Dios, más cuanto con mayor frecuencia repite que no tiene necesidad de Él. Los cristianos, esforzándonos en seguir a Cristo seriamente, lo daremos a conocer. “Un secreto. —Un secreto, a voces: estas crisis mundiales son crisis de santos.
“—Dios quiere un puñado de hombres “suyos” en cada actividad humana. —Después... “pax Christi in regno Christi” —la paz de Cristo en el reino de Cristo”8.
Santificar el trabajo. Santificarse en el trabajo. Santificar con el trabajo.

III. Los primeros cristianos vencieron muchos obstáculos con su empeño y con su amor a Cristo, y nos señalaron el camino: su firmeza en la doctrina del Señor pudo más que la atmósfera materialista, y frecuentemente hostil, que los circundaba. Metidos en la entraña misma de aquella sociedad, no buscaron en el aislamiento el remedio a un posible contagio y su propia supervivencia. Estaban plenamente convencidos de ser levadura de Dios, y su callada pero eficaz acción acabó por transformar aquella masa informe. “Supieron, sobre todo, estar serenamente presentes en el mundo, no despreciar sus valores ni desdeñar las realidades terrenas. Y esta presencia –“ya llenamos el mundo y todas vuestras cosas”, proclamaba Tertuliano–, presencia extendida a todos los ambientes, interesada por todas las realidades honestas y valiosas, llegó a penetrarlas de un espíritu nuevo”9.
El cristiano, con la ayuda de Dios, procurará hacer noble y valioso lo vulgar y corriente, convertir cuanto toque, no ya en oro, como en la leyenda del rey Midas, sino en gracia y en gloria. La Iglesia nos recuerda la tarea urgente de estar presentes en medio del mundo, para reconducir a Dios todas las realidades terrenas. Esto solo será posible si nos mantenemos unidos a Cristo mediante la oración y los sacramentos. Como el sarmiento está unido a la vid10, así debemos estar nosotros cada día unidos al Señor.
“Se necesitan heraldos del Evangelio expertos en humanidad, que conozcan a fondo el corazón del hombre de hoy, participen de sus gozos y esperanzas, de sus angustias y tristezas, y al mismo tiempo sean contemplativos, enamorados de Dios. Para esto se necesitan nuevos santos. Debemos suplicar al Señor que aumente el espíritu de santidad en la Iglesia y nos mande santos para evangelizar el mundo de hoy”11. Y esta misma idea la expresaba el Sínodo Extraordinario de Obispos haciendo un balance global de la situación de la Iglesia: “Hoy día necesitamos fuertemente pedir a Dios, con asiduidad, santos”12.
El cristiano ha de ser “otro Cristo”. Esta es la gran fuerza del testimonio cristiano. Y de Jesús se dijo, a modo de resumen de toda su vida, que pasó por la tierra haciendo el bien13, y eso debería decirse de cada uno de nosotros, si de verdad procuramos imitarle. “El divino Maestro y Modelo de toda perfección, predicó a todos y cada uno de sus discípulos, en cualquier circunstancia que viviere, la santidad de vida, de la cual Él es autor y consumador: Sed, pues, perfectos (...). Es completamente claro que todos los fieles de cualquier estado o condición de vida están llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección de la caridad, santidad que, aun en la sociedad terrena, promueve un modo más humano de vivir”14.
1 Mt 5, 48. — 2 Mt 7, 28. — 3 Ef 1, 4. — 4 Apoc 22, 11. — 5 Conc. Vat. II, Const. Lumen gentium, 11. — 6 Conversaciones con Monseñor Escrivá de Balaguer, 55. — 7 Cfr. Lev22, 20. — 8 San Josemaría Escrivá, Camino, n. 301. — 9 J. Orlandis, La vocación del hombre de hoy, Rialp, Madrid 1973, 3ª ed., p. 48. — 10 Cfr. Jn 15, 1-7. — 11 Juan Pablo II,Discurso, 11-X-1985. — 12 Sínodo Extraordinario de Obispos 1985Relación final II, A n. 4. — 13 Hech 10, 38. — 14 Conc. Vat. II, Const. Lumen gentium, 40.

1° Sábado de Mes - Desagravio al Inmaculado Corazón de María


PRIMER SÁBADO DE MES


immaculate heart


Aprovechemos la lluvia de gracias y bendiciones que Dios concede a quienes desagravian el Inmaculado Corazón de María los primeros sábados de mes.

Fue solicitado por la Virgen en Fátima (donde el día profetizado para la aparición, el sol bailó ante la mirada de miles de personas incluyendo ateos que odiaban la Religión y donde Juan Pablo II puso en la corona de la Virgen, la bala destinada a asesinarlo, milagrosamente desviada por la mano maternal de María):

1. Confesarse ANTES (máximo 8 días) con la intención de reparación al Inmaculado Corazón de María (si uno se olvidó de la intención, y no está en pecado mortal, puede confesarse después del sábado pero lo antes posible, recordándola). La confesión requiere dolor de los pecados, conversión de corazón y propósito de enmienda.

2. Comulgar en estado de Gracia (si se está en pecado mortal, por ejemplo, por faltar a la Misa dominical, usar anticonceptivos o planificación familiar natural sin causa grave, para recuperarlo, basta confesarse antes de comulgar)

3. Rezar un misterio del Rosario (5 decenas) con ternura por nuestra Madre Inmaculada.

4. Rezarle a la Virgen 15 minutos adicionales meditando los misterios del Rosario (por lo menos Gozosos, Dolorosos y Gloriosos) con la intención de reparar.

Aclaraciones:
Bella representación del Inmaculado Corazón de María
La Virgen prometió asistencia a la hora de la muerte pero esto no significa que debamos aprovecharnos de la generosidad de Jesús y dejar de luchar por la máxima santidad posible en cada momento de nuestra vida.

Recordar que seremos recompensados proporcional e infinitamente por cada acto de amor en cada momento.

Aún si hicimos la reparación durante 5 sábados, no quita que podamos reparar en cualquier momento las cinco formas en que es ofendido su Inmaculado Corazón:

1. Ataques contra la Inmaculada Concepción de María.

2. Ataques a su Perpetua Virginidad (siempre Virgen, antes, durante y después del parto).

3. Ataques a su Divina Maternidad y el rechazo de aceptarla como la Madre de toda la humanidad.

4. Por aquellos que tratan públicamente de implantar en los niños indiferencia, desprecio y aun odio por esta Madre Inmaculada.

5. Por aquellos que la insultan directamente en sus imágenes sagradas.

Historia

Esta devoción fue revelada por la Virgen María en Fátima a la Hermana Lucía el 10 de Diciembre de 1925 mientras estaba arrodillada en la capilla del Convento.

Los tres pastorcitosNuestra Señora se le apareció con el Niño Jesús quien le dijo:
Ten compasión del corazón de tu Santísima Madre. Éste está cubierto con espinas, con las cuales hombres ingratos lo hieren en cada momento y no hay nadie que las remueva con un acto de reparación.”

Nuestra Señora se mostró también sosteniendo un corazón rodeado con espinas agudas y le dijo:
http://rosarioviviente.org/rosari1.jpg"Mira, mi Corazón rodeado de espinas que los hombres ingratos, a cada momento, me clavan con blasfemias e ingratitudes. Tú, al menos, haz algo por consolarme y dí, en mi nombre, que a todos aquéllos que durante cinco meses, en el primer sábado, se confiesen, reciban la sagrada comunión, recen el rosario y me acompañen quince minutos meditando sus misterios con el fin de desagravarme, yo prometo asistirlos en la hora de la muerte con todas las gracias necesarias para su salvación".

Corazón de MaríaLucía le habló (a Jesús) de la confesión para los primeros sábados y preguntó si valía hacerla en los ocho días. Jesús contestó: "Sí; todavía con más tiempo, con tal que me reciban en estado de gracia y tengan intención de desagraviar al Inmaculado Corazón de María".
"He aquí hija mía, por que ante este Inmaculado Corazón ultrajado, se movió mi misericordia a pedir esta pequeña reparación, y, en atención a Ella, a conceder el perdón a las almas que tuvieran la desgracia de ofender a mi Madre. En cuanto a ti procura incesantemente con tus oraciones y sacrificios moverme a misericordia para con esas almas".

La intención de hacer esta reparación al Inmaculado Corazón de María puede ponerse al principio.

Carta de la Hermana Lucía explicando esta devoción
Sagrada corazón de María Lámina(1 Noviembre de 1927 a Doña María Miranda, su Madrina)

“Yo no se si tu ya sabes acerca de la devoción reparatoria de los cinco primeros Sábados al Inmaculado Corazón de María. Como todavía esta reciente, me gustaría inspirarte a practicarla, porque es pedida por Nuestra querida Madre Celestial y Jesús ha manifestado un deseo de que sea practicada. También me parece que serias muy afortunada querida madrina, no solo de saberla y de darle a Jesús la consolación de practicarla, pero también de hacerla conocida y abrazada por muchas otras personas.

Consiste de esto: Durante cinco meses en los Primeros Sábados, recibir a Jesús en la Sagrada Comunión, recitar un Rosario, mantener quince minutos de compañía a la Virgen mientras se meditan los misterios del Rosario, y hacer una confesión. La confesión se puede hacer unos pocos días antes, y si en esta confesión previa tu haz olvidado la intención (requerida), la siguiente intención se puede ofrecer, siempre y cuando en el Primer Sábado uno reciba la Sagrada Comunión en estado de Gracia, con la intención de hacer reparación por las ofensas en contra de la Santísima Virgen y las cuales afligen Su Inmaculado Corazón.
Me parece, querida Madrina, que somos afortunados de poder darle a nuestra querida Madre Celestial esta prueba de amor, porque nosotros sabemos que Ella desea que se le ofrezca esto.
En cuanto a mi, Yo reconozco que nunca estoy tan contenta como cuando llega el Primer Sábado. No es verdad que nuestra mas grande felicidad es pertenecerle completamente a Jesús y a María, y amarles a ellos y a ellos solamente, sin reserva?
Nosotros vemos esto claramente en las vidas de los santos... Ellos estaban contentos porque ellos amaban, y nosotros, mi querida madrina, nosotros tenemos que buscar amar como ellos lo hicieron, no solamente para disfrutar a Jesús, lo cual es lo menos importante "porque si no lo disfrutamos aquí abajo, nosotros lo disfrutaremos al arriba" pero para darles a Jesús y María la consolación de ser amados... y que a cambio de este amor ellos podrían salvar muchas almas."

Acto de Consagración al Inmaculado Corazón de María
" Oh, Virgen mía, Oh, Madre mía,
yo me ofrezco enteramente a tu Inmaculado Corazón
y te consagro mi cuerpo y mi alma,
mis pensamientos y mis acciones.

Quiero ser como tú quieres que sea,
hacer lo que tu quieres que haga.
No temo, pues siempre estas conmigo.
Ayúdame a amar a tu hijo Jesús,
con todo mi corazón y sobre todas las cosas.

Pon mi mano en la tuya para que este siempre contigo."

Aclaración respecto al título de este mensaje:

Muchos Santos, cuentan cómo pecadores empedernidos han sido salvados en la hora de su muerte por haber realizado ésta u otras devociones años atrás.

El título no es el problema, sino la incredulidad y desconfianza en la promesa de la Virgen.

Si bien es cierto que existe la libertad humana de rechazar a Dios hasta el momento final, imposible rechazarlo cuando se aparece la Virgen EN PERSONA y FRENTE A NUESTROS OJOS, alejando al maligno en sus últimos ataques, y llenándonos de paz y confianza en la Divina Misericordia.

Esto no es un cheque en blanco para pecar porque, después de la Misericordia, a la que sólo se accede en vida terrena, se aplica la Justicia: deberemos pagar hasta el último pecado sin reparar, en el Purgatorio, donde se sufre más que cualquier tormento en la tierra, y también deberemos rendir cuenta de todas las buenas obras que pudimos hacer y no hicimos por nuestro egoísmo, y de las almas que se hubieran perdido por las gracias desaprovechadas por nuestra tibieza, al no tratar de ser perfectos como nos pide Jesús.

Dios y los que están en nuestra libreta de direcciones, nos pedirán cuenta de no haber reenviado este mensaje de salvación.


Intenciones para el Mes de Marzo


Intenciones del Apostolado de la oración, para Marzo de 2012:
Estas son las intenciones por las que debemos rezar todos, seamos del grupo de oración o no; ya que son las intenciones que ha dado el Papa, para este mes; y de esta forma somos Iglesia, cuando todos nos dirigimos en un mismo sentido y bajo una sola voz, la de nuestro pastor. 

General: La contribución de la mujer.
Para que en todo el mundo sea reconocida adecuadamente la contribución de la mujer al desarrollo de la sociedad.
Misionera: Cristianos perseguidos.
Para que el Espíritu Santo conceda perseverancia a cuantos son discriminados, perseguidos y asesinados por el nombre de Cristo, particularmente en Asia.

jueves, 1 de marzo de 2012

Carta a un hermano Sacerdote - (7)




7
Restauración

Memoria de San Pio X 21 de agosto de 1993


Querido padre Tomás:

          Muchas gracias por celebrar la Santa Misa para las hermanas en Las Piñas.  Quiero contarte algo que sucedió hace cinco años en esa capillita.
          Una tarde que visité la capilla se encontraba allí una santa mujer de nombre Hilda Walstrum, orando de rodillas, sollozando silenciosamente.  Al preguntarle si le pasaba algo malo, me respondió que sus lágrimas eran lágrimas de gozo.
          Había asistido a la Misa y durante la elevación vio que la Sagrada Hostia se transformaba en un apasionado corazón con la luz del amor destellando rayos luminosos.  Uno de estos rayos llegó a su corazón.  Me comentó que en ese solo instante ella había experimentado más amor del que jamás alguien podría experimentar aun si viviese mil años.
          Lo mismo le sucedió a la hermana Inés de Akita en Japón.  Ella fue a la capilla de su convento a orar y vio que una luz deslumbrante salía del Santísimo Sacramento.  Llena de amor divino cayó al suelo.  Por horas nadie podía moverla.  Veinte años después, el solo recuerdo de esta experiencia pondría a la hermana Inés en éxtasis.
          Tuve una larga conversación con el obispo Ito de Akita, quien me dijo que estuvo presente en la capilla y podía dar testimonio de la luz gloriosa que el Santísimo Sacramento irradiaba.  Esto sucedió en la fiesta del Sagrado Corazón en 1973 y duró tres días.  Esta aparici6n ha sido ya aprobada por la iglesia y fue la primera después de Fátima en 1917, donde 70.000 personas vieron el milagro de la danza del sol.  El sol en el cielo es un signo del hijo de Dios en el Santísimo Sacramento.  Uno es la fuente natural y el otro es la fuente sobrenatural de todo poder y vida.  Por esto es que todas las custodias son hechas en forma de un estallido del sol.
          El milagro en Fátima presagia el gran Milagro Eucarístico que vendrá.  Lo que sucedió en Akita nos muestra la naturaleza de este milagro.  En todo lugar en que se adore a Jesús en el Santísimo Sacramento, la luz de Su amor irradiara como el amanecer para que todos lo puedan ver.
          Tan pronto como haya suficientes capillas de adoración perpetua que satisfagan la justicia divina de Dios, Él le mostrará al mundo entero Su Divina Misericordia revelando lo que está oculto y haciendo visible lo que está escondido, la luz de Su Amor en el Santísimo Sacramento.
          Lo que vio la hermana Inés, un día lo verá el mundo entero.  Será la luz gloriosa de Su amor.  Tendrá el poder de penetrar en cada corazón humano, no importa lo frío, lo cruel que fuese, y lo atraerá hacia el Corazón de Dios.  Luego, una vez que la humanidad vuelva a Dios por medio de este Milagro Eucarístico, la naturaleza volverá al hombre.  Y entonces tendremos un segundo, un nuevo y más glorioso paraíso terrenal.
          Este es el lema del gran Papa y santo cuya fiesta celebramos hoy: "RESTAURAR TODAS LAS COSAS EN CRISTO".
          Querido Tomás, haz que este lema te inspire para tener adoración perpetua en tu parroquia.  La primera gracia que se obtiene es la restauración.  Cada hora santa apresura el día en que Jesús restaurará todas las cosas en Él mismo.  Só1o cuando lo glorifiquemos a Él en el Santísimo Sacramento con nuestro amor, Él manifestará la gloria de Su amor a toda la humanidad.
          Política, social, económica, cultural y moralmente estamos extenuados.  Estamos mas allá de toda solución humana.  Lo que necesitamos es la intervención Divina, y esta intervención será el gran milagro eucarístico.

          Por esta razón es que San Pío X llamó a la adoración perpetua "la obra mas sublime de todas las obras" y por lo que a Él se le llama el Papa Eucarístico.

Fraternalmente tuyo en
Su Amor Eucarístico,


 Mons. Pepe

La Virgen confirma la visión de los demonios de León XIII



                                                 
                                                      Papa León XIII


DEL  LIBRO  «EL  TRUENO  DE  LA  JUSTICIA»:

EN  EL  MENSAJE  RECIBIDO  
EL  13  DE  OCTUBRE  DE  1987 EN  HONG  KONG,
EN  OCASIÓN  DEL  SEPTUAGÉSIMO  ANIVERSARIO  DE  LAS  APARICIONES  DE  FÁTIMA,
LA  VIRGEN  COMUNICÓ  AL  MOVIMIENTO  SACERDOTAL  MARIANO  LA  SIGUIENTE
INFORMACIÓN  RELATIVA  A  LA  HORA  FINAL  DE  SATANÁS.

«HACE  70  AÑOS  QUE  YO  HE  BAJADO  DEL  CIELO  PARA  ESTAR  CON  USTEDES
COMO  LA  MUJER  VESTIDA  DEL  SOL.    
HACE  7O  AÑOS  QUE  MI  ADVERSARIO
SATANÁS  HA  SUBIDO  DEL  ABISMO  PARA  ESTAR  ENTRE  USTEDES
  Y  MANIFESTARSE
COMO  EL  DRAGÓN  ROJO   EN  TODO  SU  TERRIBLE  PODER.

DE  HECHO,  HA  LOGRADO  EXTENDER  SU  DOMINIO  EN  MUCHAS  NACIONES  Y  HA
DIFUNDIDO  SU  GESTO  DE  NEGACIÓN  Y  DE  REBELIÓN  CONTRA  DIOS  EN  TODAS
LAS  PARTES  DE  LA  TIERRA.

ASÍ,  DURANTE  EL  PERÍODO  DE  ESTOS  70  AÑOS,  EL  DRAGÓN  ROJO  HA  ATADO  A
LOS  HOMBRES  CON  LA  CADENA  DE  SU  ESCLAVITUD.

LOS  HA  HECHO  ESCLAVOS  DEL  ORGULLO  Y  DE  LA  SOBERBIA,  CON  EL  ENGAÑOSO
ESPEJISMO  DE  PODER  PRESCINDIR  DE  DIOS  EN  TODOS  SUS  PASOS,  DE  PONERSE
USTEDES  MISMOS  EN  EL  LUGAR  DE  DIOS,  PARA  QUE
  ÉL  PUEDA  RENOVAR  EN  USTEDES
SU  GESTO  DE  REBELIÓN  Y  DESAFÍO  AL  SEÑOR.

ASÍ  SE  HA  DIFUNDIDO  EN  TODAS  PARTES  EL  ERROR  DEL  ATEÍSMO,  Y  HA  LANZADO  A
LA  HUMANIDAD  A  CONSTRUIR  
UNA  NUEVA  CIVILIZACIÓN  SIN  DIOS».

LA  AUTORIDAD,  ASÍ  COMO  EL  TIEMPO  LIMITADO  QUE  LE  QUEDA  A  SATANÁS,  PUEDEN
VERSE  EN  EL  MENSAJE  QUE  LA  SEÑORA  DIO  AL  PADRE  GOBBI,  EL  1RO.  DE  ENERO
DE  1992:
«LEVANTEN  LOS  OJOS  DE  ESTE  TIEMPO  TENEBROSO  QUE  ESTÁN  VIVIENDO,  Y  NO
TEMAN  SI  SATANÁS  ES  AHORA  EL  DOMINADOR  INCONTRASTABLE  DEL  MUNDO
Y  EL  DUEÑO
  DE  TODA  LA  HUMANIDAD.

PRONTO  SU  REINO  SERÁ  HECHO  PEDAZOS  Y  SU  PODER  SERÁ  DESTRUÍDO,  PORQUE
YO  MISMA  LO  ATARÉ  CON  UNA  CADENA  Y  LO  ENCERRARÉ  EN  SU  PANTANO  DE
FUEGO  ETERNO  Y  DE  MUERTE,  DEL  CUAL  NO  PODRÁ  SALIR.

Y  JESUCRISTO,  REY  DE  LA  GLORIA  ETERNA,  SERÁ  EL  QUE  REINARÁ  SOBRE  EL  MUNDO  ENTERO  RENOVADO,  Y  ASÍ  SE  INICIARÁN  LOS  NUEVOS  TIEMPOS  QUE  ESTÁN  POR  LLEGAR.

HOY  LES  ANUNCIO  QUE  SU  LIBERACIÓN  ESTÁ  CERCA».


EL  REMEDIO  DE  MARÍA  PARA  VENCER  A  SATANÁS  FUE  DADO  AL  PADRE  GOBBI,  EL
7  DE  OCTUBRE  DE  1983:

«LA  SOBERBIA  DE  SATANÁS  VOLVERÁ  A  SER  VENCIDA  POR  LA  HUMILDAD  DE  LOS  PEQUEÑOS,
Y  EL  DRAGÓN  ROJO  SE  SENTIRÁ  DEFINITIVAMENTE  HUMILLLADO  Y  DERROTADO,  CUANDO  YO  LO  ATE,  NO  CON  UNA  GRUESA  CADENA,  SINO  CON  UNA  CUERDA  FRAGÍLISIMA:  
LA  DEL  SANTO  ROSARIO».

LA VISIÓN TERRIBLE DE LEÓN XIII


HEMOS PENSADO QUE LOS 100 AÑOS QUE VIO LEÓN XIII EMPEZARON EL 13 DE OCTUBRE DE 1917 ( EN FATIMA)
Y VAN A TERMINAR EL 
13 DE OCTUBRE DE 2017O ANTES, DADO QUE EL SEÑOR PROMETiÓ ACORTAR AQUELLOS DÍAS POR AMOR DE SUS ELEGIDOS.En Octubre 13, 1884, el Papa León XIII, experimento una visión horrible. Después de celebrar la Eucaristía,
estaba consultando sobre ciertos temas con sus cardenales en la capilla privada del Vaticano cuando de pronto se detuvo al pie del altar y quedo sumido en una realidad que solo el veía. Su rostro tenia expresión de horror y de impacto. Se fue palideciendo. Algo muy duro había visto. De repente, se incorporó, levantó su mano como saludando y se fue a su estudio privado.

Lo siguieron y le preguntaron: ¿Que le sucede su Santidad? ¿Se siente mal?
El respondió: '¡Oh, que imágenes tan terribles se me han permitido ver y escuchar!', y se encerró en su oficina.
¿Qué vio León XIII?'Vi demonios y oí sus crujidos, sus blasfemias, sus burlas. Oí la espeluznante voz de Satanás
desafiando a Dios, diciendo que el podía destruir la Iglesia y llevar todo el mundo al infierno si se le daba suficiente tiempo y poder. Satanás pidió permiso a Dios de tener 
100 años para poder influenciar al mundo como nunca antes había podido hacerlo».

También León XIII pudo comprender que si el demonio no lograba cumplir su propósito en el tiempo permitido, sufriría una derrota humillante. Vio a San Miguel Arcángel aparecer y lanzar a Satanás con sus legiones en el abismo del infierno.

Después de media hora, llamo al Secretario para la Congregación de Ritos. Le entrego una hoja de papel y le ordenó que la enviara a todos los obispos del mundo indicando que bajo mandato tenia que ser recitada después de cada misa, la oración que ahí él había escrito.
La oración a San Miguel del Papa León XIII:
'Oh, Arcángel San Miguel,
defiéndenos en la lucha.

Sé nuestro amparo
contra la maldad y asechanzas
del demonio.

Pedimos suplicantes
que Dios lo mantenga bajo Su Imperio,
y tú, Príncipe de la Milicia Celestial,
arroja al infierno, con el poder divino,
a Satanás y a los demás espíritus malvados
que andan por el mundo
tratando de perder a las almas.

Amén.'